lunes, 7 de abril de 2014

Fine.

No estoy bien.

Pero no estoy mal.

Esa sensación constante de que cuando me siento "bien", una parte en mi cabeza dice:
  
"Sabes que no lo estás haciendo bien"

Y cuando pienso en que podría hacer para cambiarlo,  las opciones resultan tan reducidas. Casi como elegir entre blanco y negro...

Sentir que no estoy en el camino correcto.

Mi vida es una dualidad. Por una parte me siento atrapado y sumamente triste; pero por otra me siento completamente satisfecho.

Mis domingos son de ensueño. Comida rica, colores brillantes, buenos olores, sentir su mano sobre la mía camino a casa.

¿Es una por otra?

Lo quiero todo y lo quiero ya.